1 de octubre de 2017

Reseña. El nombre del viento (Crónica del Asesino de Reyes, libro 1)


Prácticamente desde que inicié el blog tenía planeado escribir algunas reseñas, sin embargo, entre las tareas de la Paternidad, la Universidad y mi tendencia crónica a la procrastinación lo he ido postergando una y otra vez. Fue por un proyecto de la Universidad que escribí esta, mi primera reseña, pero al final el proyecto no se concretó y el texto quedó ahí dando vueltas, así que quise aprovecharlo y de paso encaminarme, a lo mejor logro centrarme y logro organizar mejor mi tiempo.

El libro que elegí se publicó hace diez años, pero siempre vale la pena recordarlo, además el último libro de la trilogía (Las puertas de piedra) aún no se publica, hay rumores de que ya casi está listo... Las ansias crecen.




El nombre del viento

Autor: Patrick Rothfuss
Nº de páginas: 880.
Editorial: DeBolsillo.
Publicado en: 2007.

Pongamos en una licuadora los libros de Harry Potter, agreguemos los del Señor de los Anillos y un par de tomos de Canción de hielo y fuego. Licuemos por un par de minutos ¡Listo! … Pero no paremos todavía: Busquemos a un talentoso cuenta-cuentos, hagamos que beba el brebaje, le damos tiempo a que lo procese y ahora sí, que sea él quien nos cuente la historia (La verdadera, ya que existen muchas versiones, cada una más exagerada que la otra). ¡Eso es El nombre del viento!

Tenemos a Kote, un posadero tranquilo y sencillo cuya mayor aspiración es vivir en paz, sin que nadie lo determine demasiado, le acompaña Bast, su pícaro aprendiz; ambos regentan la posada “Roca de Guía”, el negocio no es muy próspero, pero para Kote basta y sobra.

Se trata de una historia dentro de otra historia. La tranquila posada marca el escenario de la primera historia, ahí llega un cliente que se hace llamar Cronista quien convence al posadero de revelar su verdadera historia, esta es segunda, la historia de Kvothe, un personaje extraordinariamente inteligente y audaz, aunque también peca de impulsivo y muchas veces de ingenuo. Kvothe es una leyenda y la mayoría suponen que está muerto.

¿Pero cuánto hay de cierto en una leyenda? Durante tres días Kote contará su historia para que Cronista la escriba. El nombre del viento abarca el primer día de esa escritura, pero incontables días de los andares de Kvothe, es el primer libro de una trilogía.

El libro desborda de aventuras, largos viajes, engaños, traiciones, travesuras, humor y magia, mucha magia ¡Ah y una Universidad! Donde aprender a usar esa magia, que no es otra cosa más que la aplicación práctica del conocimiento. Una historia de maestros y aprendices donde lo más importante para sobrevivir es el conocimiento.

La lectura es ágil (salvo las primeras páginas), a pesar de que son casi novecientas páginas, casi ni se notan y uno termina deseando más. Quizá haya quien se sienta tentado a pensar que es una obra de fantasía épica más, por eso de que está muy de moda, pero no es así, el contenido es muy original, al igual que los personajes, donde sin duda cada quien encontrará uno con quien sentirse identificado.

Lo mejorable:

Esas primeras cien páginas que ya mencioné, las cuales tienden a hacerse algo pesadas y que algunos se sientan tentados a abandonar la lectura perdiéndose de algo extraordinario.

Lo mejor:

La Universidad, las situaciones que en ella se desarrollan y los secretos que esconde. También el tratamiento de la narración que hace recordar las tradiciones orales y de cuentacuentos donde la sabiduría se transmitía alrededor de una fogata.

Frases del libro:

“Todos tenemos dos mentes: una mente despierta y una mente dormida. Nuestra mente despierta es la que piensa, habla y razona. Pero la mente dormida es la más poderosa. Ella ve en lo más profundo de las cosas. Es la parte de nosotros que sueña. Lo recuerda todo. Nos proporciona intuición. Tu mente despierta no entiende la naturaleza de los nombres. Pero tu mente dormida sí. Ella sabe muchas cosas que tu mente despierta ignora.”

"He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. Quizá hayas oído hablar de mí."

"El poder está bien, y la estupidez es, por lo general, inofensiva. Pero el poder y la estupidez juntos son peligrosos."

"La música es una amante orgullosa y temperamental. Si le dedicas el tiempo y la atención que se merece, es toda tuya."

“Conoces a una muchacha tímida y sencilla. Si le dices que es hermosa, ella pensará que eres simpático, pero no te creerá. Sabe que esa belleza es obra de tu contemplación. Y a veces basta con eso. Pero existe una manera mejor de hacerlo. Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil, pero cuando ella se convence de que dices la verdad... de pronto la historia que ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es hermosa, y la ven.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Relacionadas

Entrada Recomendada

Ya son nueve meses. El tiempo corre

La vida pasa volando. Esa certeza se cierne sobre mí cada vez con más contundencia desde que soy papá. Ahí va superando retos y dán...