12 de octubre de 2017

#VDLN "Mi corazón se vuelve pájaro" ~ Malpaís

MalPaís - Costa Rica


¿Por qué lastimamos? ¿Por qué nos lastiman?

Hay que tener mucho cuidado con lo que sale de nuestra boca, siempre es mejor que lo filtre el cerebro y para más seguridad también el corazón.

Decimos cosas que hieren sin sentirlas realmente, sólo es un momento de enojo por cualquier tontería sin importancia, pero, la mayoría de las veces, después nos arrepentimos.

Esta mañana Mamá Dragón andaba enfurruñada y me soltó un par de frases que acabaron por indisponerme y yo también hice lo propio. ¡Qué fácil que es cagarla a veces!

Por suerte ya para medio día, cuando nos encontramos para almorzar, ambos nos sentíamos mucho mejor y todo quedó arreglado, el crédito se lo damos a la Khaleesita, que con sus gracias, (un día de estos les contaré) es capaz de alegrarle el alma y el corazón a cualquiera.

Malpaís

No se trata de que vivamos en un país muy malo, al contrario, la banda toma su nombre de una de las playas más bonitas de esta tierra privilegiada.

Con un estilo único, están siempre entre mis favoritos. Lástima que el vocalista, Fidel, falleciera hace algunos años.

Feliz fin de semana ¡Qué ambos lados de la Fuerza estén con ustedes!




1 de octubre de 2017

Reseña. El nombre del viento (Crónica del Asesino de Reyes, libro 1)


Prácticamente desde que inicié el blog tenía planeado escribir algunas reseñas, sin embargo, entre las tareas de la Paternidad, la Universidad y mi tendencia crónica a la procrastinación lo he ido postergando una y otra vez. Fue por un proyecto de la Universidad que escribí esta, mi primera reseña, pero al final el proyecto no se concretó y el texto quedó ahí dando vueltas, así que quise aprovecharlo y de paso encaminarme, a lo mejor logro centrarme y logro organizar mejor mi tiempo.

El libro que elegí se publicó hace diez años, pero siempre vale la pena recordarlo, además el último libro de la trilogía (Las puertas de piedra) aún no se publica, hay rumores de que ya casi está listo... Las ansias crecen.




El nombre del viento

Autor: Patrick Rothfuss
Nº de páginas: 880.
Editorial: DeBolsillo.
Publicado en: 2007.

Pongamos en una licuadora los libros de Harry Potter, agreguemos los del Señor de los Anillos y un par de tomos de Canción de hielo y fuego. Licuemos por un par de minutos ¡Listo! … Pero no paremos todavía: Busquemos a un talentoso cuenta-cuentos, hagamos que beba el brebaje, le damos tiempo a que lo procese y ahora sí, que sea él quien nos cuente la historia (La verdadera, ya que existen muchas versiones, cada una más exagerada que la otra). ¡Eso es El nombre del viento!

Tenemos a Kote, un posadero tranquilo y sencillo cuya mayor aspiración es vivir en paz, sin que nadie lo determine demasiado, le acompaña Bast, su pícaro aprendiz; ambos regentan la posada “Roca de Guía”, el negocio no es muy próspero, pero para Kote basta y sobra.

Se trata de una historia dentro de otra historia. La tranquila posada marca el escenario de la primera historia, ahí llega un cliente que se hace llamar Cronista quien convence al posadero de revelar su verdadera historia, esta es segunda, la historia de Kvothe, un personaje extraordinariamente inteligente y audaz, aunque también peca de impulsivo y muchas veces de ingenuo. Kvothe es una leyenda y la mayoría suponen que está muerto.

¿Pero cuánto hay de cierto en una leyenda? Durante tres días Kote contará su historia para que Cronista la escriba. El nombre del viento abarca el primer día de esa escritura, pero incontables días de los andares de Kvothe, es el primer libro de una trilogía.

El libro desborda de aventuras, largos viajes, engaños, traiciones, travesuras, humor y magia, mucha magia ¡Ah y una Universidad! Donde aprender a usar esa magia, que no es otra cosa más que la aplicación práctica del conocimiento. Una historia de maestros y aprendices donde lo más importante para sobrevivir es el conocimiento.

La lectura es ágil (salvo las primeras páginas), a pesar de que son casi novecientas páginas, casi ni se notan y uno termina deseando más. Quizá haya quien se sienta tentado a pensar que es una obra de fantasía épica más, por eso de que está muy de moda, pero no es así, el contenido es muy original, al igual que los personajes, donde sin duda cada quien encontrará uno con quien sentirse identificado.

Lo mejorable:

Esas primeras cien páginas que ya mencioné, las cuales tienden a hacerse algo pesadas y que algunos se sientan tentados a abandonar la lectura perdiéndose de algo extraordinario.

Lo mejor:

La Universidad, las situaciones que en ella se desarrollan y los secretos que esconde. También el tratamiento de la narración que hace recordar las tradiciones orales y de cuentacuentos donde la sabiduría se transmitía alrededor de una fogata.

Frases del libro:

“Todos tenemos dos mentes: una mente despierta y una mente dormida. Nuestra mente despierta es la que piensa, habla y razona. Pero la mente dormida es la más poderosa. Ella ve en lo más profundo de las cosas. Es la parte de nosotros que sueña. Lo recuerda todo. Nos proporciona intuición. Tu mente despierta no entiende la naturaleza de los nombres. Pero tu mente dormida sí. Ella sabe muchas cosas que tu mente despierta ignora.”

"He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. Quizá hayas oído hablar de mí."

"El poder está bien, y la estupidez es, por lo general, inofensiva. Pero el poder y la estupidez juntos son peligrosos."

"La música es una amante orgullosa y temperamental. Si le dedicas el tiempo y la atención que se merece, es toda tuya."

“Conoces a una muchacha tímida y sencilla. Si le dices que es hermosa, ella pensará que eres simpático, pero no te creerá. Sabe que esa belleza es obra de tu contemplación. Y a veces basta con eso. Pero existe una manera mejor de hacerlo. Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil, pero cuando ella se convence de que dices la verdad... de pronto la historia que ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es hermosa, y la ven.”

2 de septiembre de 2017

#VDLN ~ Temblores



Estos días han estado muy movidas las madrugadas... Bueno al menos eso me han contado o he leído porque la verdad es que tengo el sueño más pesado que mainframe de los 80's y no me doy cuenta de nada.

Asumo que mi Khaleesita sí que ha sentido las sacudidas o al menos le han despertado, porque este par de noches se ha despertado mucho en la madrugada y francamente un poquitín asustada, y ahí sí, Mamá Dragón dale duro con la almohada o el codo para sacarme de las garras de Morfeo y con voz dulce: "Me ayudás a dormirla".

Llueve mucho, según el Instituto Meteorológico Nacional ya vamos por la onda tropical número treinta y ocho. De día nos empapan y de noche nos sacuden, pero seguimos durmiendo tranquilos y felices.

Veo los posts veraniegos de algunos de mis colegas Papás Blogueros y sólo por un instante me da un poco de envidia, pero la verdad es que me gusta mucho la lluvia.

Feliz semana a todos!





PD: Qué buena era antes la música, lástima que ahora la mayoría de los chicos prefieran escuchar esa basofia de reguetón...


25 de agosto de 2017

#VDLN - Obsesión (Al azar)



Hoy no estaba muy inspirado que digamos, así que me puse creativo y le dejé el trabajo a Spotify, decidí poner la primera canción que me saliera en mi "Daily Mix 1".
La elección me ha gustado bastante: Obsesión de Miguel Mateos.




Y siguió el "Daily Mix 1" y sonó La flaca...



¡Feliz Semana! ¡Qué bonito lo bonito!





24 de agosto de 2017

Ya son nueve meses. El tiempo corre


La vida pasa volando. Esa certeza se cierne sobre mí cada vez con más contundencia desde que soy papá.

Ahí va superando retos y dándonos una alegría tras otra, cada una de sus acciones es mágica, cada detalle de ella es de la fantasía más real. Con sus "mmmamma mmamma ma" luego con sus "ta ta ta" o cuando se queda pensando, se acerca como queriendo contar un secreto y dice bajito "tata" sosteniendo mucho la primera "t". O cuando se acerca a mi mejilla para acariciarme suavecito, me da un beso lleno de babas y junta su mejilla con la mía, para inmediatamente después, pegarme un manazo que me deja descolocado y morirse de risa.

Mi futura "Domadora de Dragones" y otros peligros,  ya cabalga sobre Maya (nuestra perra) dejando mil carcajadas en el aire. Ya gatea, aún no camina, pero se agarra de los muebles para ponerse de pie y movilizarse a su manera. ¡Aún no tiene ni un dientecito! Pero come todo lo que se le ponga por delante y le encanta beber en una copita de cristal.

Es la más linda de todas ¡Que sí, que ya sé que todos los papás piensan y juran lo mismo, pero no importa porque mi nenita sí es realmente la más linda de todas!

Se me hincha el pecho de orgullo con cada paso, cada vez que mueve su manita diciendo adiós, con cada palabra, cada sorbito o cada bocado, con cada sonrisa e inclusive cada vez que la veo dormir. Pero también se me encoje el corazón de pensar lo rápido que está creciendo, lo pronto que ya el tiempo empezó a luchar contra mí para arrebatármela.

Justo ayer que cumplió nueve meses el infame facebook se burla de mí con este enlace haciéndome caer en la cuenta de la feliz, pero a la vez cruel verdad:

Los hijos olvidarán

El tiempo es un animal extraño. Se parece a un gato, hace lo que le da la gana. Te mira astuto e indiferente, se marcha cuando le suplicas que se quede y se queda inmóvil cuando le pides por favor que se vaya. A veces te muerde mientras ronronea o te araña mientras te besa.
El tiempo, poco a poco, me liberará de la extenuante fatiga de tener hijos pequeños. De las noches sin dormir y de los días sin reposo. De las manos gorditas que sin parar me agarran, me escalan por mi espalda, me cogen, me rebuscan sin restricciones ni vacilaciones. Del peso que llena mis brazos y dobla mi espalda. De las voces que me llaman y no permiten retrasos, esperas, ni vacilaciones.

El tiempo me devolverá el ocio vacío de los domingos y las llamadas sin interrupciones, el privilegio y el miedo a la soledad. Aligerará, tal vez, el peso de la responsabilidad que a veces me oprime el diafragma.
El tiempo, sin embargo, inexorablemente enfriará otra vez mi cama, que ahora está cálida de cuerpos pequeños y respiros rápidos. Vaciará los ojos de mis hijos, que ahora desbordan un amor poderoso e incontenible.

Quitará desde sus labios mi nombre gritado y cantado, llorado y pronunciado cien, mil veces al día. Cancelará, poco a poco o de repente, la familiaridad de su piel con la mía, la confianza absoluta que nos hace un cuerpo único. Con el mismo olor, acostumbrados a mezclar nuestros estados de ánimo, el espacio, el aire que respiramos.

Llegarán a separarnos para siempre el pudor, la vergüenza y el prejuicio. La conciencia adulta de nuestras diferencias.
Como un río qué excava su cauce, el tiempo peligrará la confianza que sus ojos tienen ante mi, como ser omnipotente. Capaz de parar el viento y calmar el mar. Arreglar lo inarreglable y sanar lo insanable.
Dejarán de pedirme ayuda, porque ya no creerán que yo pueda en ningún caso salvarlos.
Pararán de imitarme, porque no querrán parecerse demasiado a mi. Dejarán de preferir mi compañía respecto a la de los demás ( ¡y ojo, esto tiene que suceder! )

Se difuminarán las pasiones, las rabietas y los celos, el amor y el miedo. Se apagarán los ecos de las risas y de las canciones, las nanas y los “Había una vez” acabarán de resonar en la oscuridad.
Con el pasar del tiempo, mis hijos descubrirán que tengo muchos defectos y, si tengo suerte, me perdonarán alguno.
Sabio y cínico, el tiempo traerá consigo el olvido.
Olvidarán, aunque yo no lo haré. Las cosquillas y los “corre corre” , los besos en los párpados y los llantos que de repente paran con un abrazo. Los viajes y los juegos, las caminatas y la fiebre alta. Los bailes, las tartas, las caricias mientras nos dormimos despacio.

Mis hijos olvidarán que les he amamantado, mecidos durante horas, llevado en brazos y de la mano. Que les he dado de comer y consolado, levantado después de cien caídas. Olvidarán que han dormido sobre mi pecho de día y de noche, que hubo un tiempo en que me han necesitado tanto, como el aire que respiran.
Olvidarán, porque esto es lo que hacen los hijos, porque ésto es lo que el tiempo elige.
Y yo, yo tendré que aprender a recordarlo todo también para ellos, con ternura y sin arrepentimiento, ¡gratuitamente! y que el tiempo, astuto e indiferente, sea amable con esta madre que no quiere olvidar.

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